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"Cinema Paradiso"

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sábado, 1 de septiembre de 2018

“Upstream Color / Los Colores del Destino” de Shane Carruth (2013) - Por Frank Binueza




Tras ser víctima de un extraño secuestro, Kris (Amy Seimetz), lleva una existencia sombría, sobreviviendo cada día sin saber exactamente qué fue lo que le pasó. Un año después de este suceso, ella conoce en un tren a Jeff (Shane Carruth), un hombre que le resulta familiar y con el que tiene varios encuentros casuales. Entre ambos nace una fuerte pasión, pero cuando descubren que tienen más en común de lo que parecía en un principio, juntos deberán enfrentar la realidad a la que están sentenciados.

Tras nueve años de su compleja opera prima, “Primer”, Shane Carruth vuelve a la carga con un complicado y hermoso filme en el que explora la dependencia entre las relaciones humanas y el punto de visto científico. Utilizando narración no lineal, el uso lírico e hipnótico de las imágenes, y sus aparentemente inacabables conocimientos en diversas ramas de la ciencia, Shane Carruth el gran maniático del control y cineasta autodidacta, se las arregla para presentar una historia entre los límites de la realidad y la ciencia ficción, mientras explora la vida de un grupo de personajes destrozados e interconectados a niveles inimaginables. 



ALERTA DE SPOILER:








Presentada durante el Festival de Sundance de 2013, la enigmática segunda película de Shane Carruth fue presentada con la aún más enigmática sinopsis: “Un hombre y una mujer que se atraen entre sí y se ven entrelazados en el ciclo de la vida de un organismo eterno. La identidad se convierte en una ilusión mientras luchan para conseguir encajar los fragmentos dispersos de sus destrozadas vidas...”



En efecto, la película podría describirse como un cruce entre un drama romántico con ciencia ficción y cine experimental, tan difícil como puede sonar esa mezcla, es el visionado de esta película, con imágenes inconexas, personajes sin nombre presentados aparentemente al azar, y un complejo parásito, responsable de interrumpir las vidas de los protagonistas, y cuyo ciclo reproductivo está inexorablemente ligado a su nueva realidad. 



A esto se agregan orquídeas y cerdos, un malintencionado botánico y secuestrador, un enigmático técnico de sonido, mutilaciones y depresión, tendrán la perfecta sensación de no saber exactamente qué es lo que está pasando, no por nada en una entrevista Steven Soderbergh dijo que veía a Carruth como el “hijo ilegítimo entre David Lynch y James Cameron”, un visionario, ex matemático, experto en computadoras, compositor, guionista, actor y director, un hombre orquesta completo.



Para los científicos, el “amor” es una condición que produce una serie de cambios a nivel neurosensorial, en “Upstream Color”, Shane Carruth va a un nivel superior, utilizando un “parásito" como metáfora para sugerir como el nacimiento del amor entre dos seres humanos, puede estar condicionado por la ciencia, o todo lo contrario, eso queda a consideración del espectador...




FICHA TÉCNICA:



Nombre: “Upstream Color / Los Colores del Destino” (2013)
Director: Shane Carruth
Guion: Shane Carruth.
Reparto: Amy Seimetz, Shane Carruth, Andrew Sensenig, Thiago Martins
País: Estados Unidos
Género: Drama, Romance, Ciencia Ficción, Cine Experimental


sábado, 11 de agosto de 2018

"Primer" de Shane Carruth (2004) - Paul Torres


Primer (2004)

Dirección: Shane Carruth
País: EE.UU



Sinopsis
Cuatro hombres trabajan en un garaje construyendo aparatos altamente complejos. En parte por accidente y en parte por su pericia, descubren un mecanismo dotado de poderes que les permite conseguir casi todo lo que quieran. Se trata de un hallazgo que podría cambiar el mundo, pero que pondrá a prueba las relaciones entre sus inventores.



En el buen sentido de la palabra me atrevo a decir que Carruth es un “maldito” genio, obsesivo y perfeccionista como ninguno. Ha de tener un serio problema, para poder delegar funciones, o simplemente no se siente enteramente seguro para confiarle algo a alguien. Shane Carruth prácticamente se encargó de todo en esta excepcional cinta. Dirigió, se encargó del guion, de la producción, montaje, fotografía y hasta de la banda sonora. ¿Cuál fue el resultado? Una verdadera obra de arte, en la cual podemos encontrar ciertas referencias al cine de Lynch y Aronofsky. 
Para muchos la mejor película surgida del más puro cine independiente que combinó la ciencia ficción, en reinvención del espacio tiempo, con el drama impúdicamente humano. “Primer” dominó la cinematografía del género y en el año 2004 recogió el galardón al mejor drama en el “Film Festival de Sundance”.



Este novel autodidacta nos entrega casi una adivinanza con su fraccionado guion. Con un estilo claramente minimalista narra la experiencia de unos chicos ingenieros que, además de su trabajo a tiempo completo, se reúnen en el garaje de uno de ellos para trabajos extras, Aaron junto con su amigo Abe, crean un invento que en poco tiempo sobrepasa en mucho las expectativas que se habían planteado.



La condición básica de “Primer” al principio, parece que fuera dejarte lejos de su examen, te adentras en ella y no comprendes, pero poco a poco sube tu indagación aferrada a una intriga que bien trenzada atrae de forma alucinante. Habrá espectadores a los que les resultará enmarañada y difícil de entender, y verdaderamente tienen razón, no es fácil asumir tantas cifras matemáticas en los diálogos y a la vez estar pendiente del desarrollo de la trama, pero no es una película desconcertante, muy al contrario, por su sugestivo esqueleto lleno de expectación y su construcción argumental, se percibe y atrapa la intención.