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"Cinema Paradiso"

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domingo, 24 de septiembre de 2017

GUÍA BÁSICA DEL CINE WESTERN: HISTORIA, SUBGÉNEROS Y TRAMAS.



El “Western” es un género cinematográfico ambientado principalmente en la segunda mitad del siglo XIX, en el “Viejo Oeste Americano”. A menudo se ubican en la frontera norteamericana entre 1865 a 1900, después de la guerra civil, en un ajuste geográficamente occidental pasando el río Mississippi. Sin embargo, los westerns pueden remontarse a la época del período colonial de los Estados Unidos o avanzar a mediados del siglo XX o geográficamente hasta México. Varios westerns utilizan como telón de fondo la Guerra Civil, la Batalla del Álamo (1836) o la Revolución Mexicana (1910). Inicialmente las películas incluidas en este género, desarrollaban historias sobre la exploración y el desarrollo del territorio occidental de los Estados Unidos, con vaqueros o pistoleros nómadas como protagonistas, en constante contacto con nativos americanos, bandidos, hombres de la ley, cazarrecompensas, proscritos, soldados (sobre todo caballería montada), colonos y pobladores. Posteriormente las temáticas fueron desarrollándose más conforme el paso del tiempo, incluyendo ranchos, ciudades pequeñas de la frontera, salones, ferrocarriles y fuertes militares aislados del oeste salvaje. 


El western ha sido usado a menudo por el cine estadounidense para escribir la épica de su propio país, una narración legendaria del proceso de fundación de los Estados Unidos protagonizada por héroes que encarnan algunos de los valores más arraigados de su cultura, siempre bajo la inspiración del destino manifiesto y con una iconografía característica (sombrero tejano, pistolas, chalecos, caballos, desierto, ciudades-calle, saloon, ranchos, diligencias, indios...).

BREVE HISTORIA

El género western se encuentra presente desde los inicios del cine, la película muda “The Great Train Robbery” (1903) de Edwin S. Porter, es considerada la primera película western de la historia, a la que prosiguieron, "The Mended Lute" (1909) de D.W. Griffith, y "Straight Shooting" (1917) y “The Iron Horse” (1924), ambas de John Ford. Con la llegada del cine sonoro, las grandes compañías productoras dejaron de lado al género para aprovechar la popularidad de las comedias musicales.

“The Great Train Robbery” (1903) de Edwin S. Porter

A finales de los años 30’s, el género tuvo un nuevo impulso con títulos como “Dodge City” (1939), dirigida por Michael Curtiz, y protagonizada por Errol Flynn y Olivia de Havilland; “Jesse James” (1939), de Henry King, protagonizada por Tyrone Power, Henry Fonda y Nancy Kelly; “Union Pacific” (1939), de Cecil B. de Mille, protagonizada por Barbara Stanwyck y Joel McCrea; “Destry Rides Again” (1939) de George Marshall, protagonizada por  Marlene Dietrich y James Stewart, y en especial por “Stagecoach / La diligencia” (1939), dirigida por John Ford, y protagonizada por un entonces poco conocido John Wayne.

Posteriormente entre los años 40’s y 60’s, el género llegó a su época de oro o “clásica”, con grandes producciones de la mano de directores que se hicieron un nombre con el género, como John Ford, “La Diligencia” (1939), “El hombre que mató a Liberty Valance” (1962), “Pasión de los fuertes” (1964) o “The Searchers” (1956); Howard Hawks, “Río Rojo” (1948), “Río Bravo” (1959), “Río Lobo” (1970); Anthony Mann, “Winchester ‘73” (1950), “Bend of the River” (1952), “Naked Spur” (1953), “The Far Country” (1954) y “The Last Frontier” (1955). Además de ocasionales trabajos de renombrados directores como Raoul Walsh con “They Died with Their Boots On” de 1941; Fred Zinnemann con “High Noon” de 1952, o Robert Aldrich con “Veracruz” de 1954.

John Wayne en "Stagecoach / La Diligencia" (1939)

Sin embargo para finales de la década de los 60’s, el género se encontraba en decadencia, el exceso de películas producidas en la época, las tramas repetitivas y los cambios de gustos del público lo condenaban a la desaparición. Sin embargo la llegada de nuevos subgéneros como el “Spaghetti Western”, ayudaron a revitalizar al Western, manteniéndose constante hasta nuestro época.

SUBGÉNEROS PRINCIPALES.

Muchas veces, las películas del Oeste están ambientadas en territorios inexplorados o indómitos, bajo la amenaza latente del ataque de los indios, o en ciudades sin ley en las que los bandidos campaban a sus anchas. Por ello, el género se fue enfocando hacia la confrontación de los diversos personajes, adquiriendo un carácter cada vez más psicológico. Lo habitual es también que algunos de esos personajes representasen el bien sin ambages, aquella gente que viajaba esperanzada a esas tierras con la utopía de forjar un hogar y vivir en paz y en libertad, y otros representasen por el contrario el lado malvado, aquellos que se aprovechaban de los indefensos para hacer su propia vida más fácil. Es por toda esta serie de temas fundamentales y rasgos comunes que no se considera necesario que una película esté ambientada en el Oeste estadounidense para poder calificarla de western, aunque ello pueda ser siempre una apreciación algo sui generis. Con el paso del tiempo estas visiones fueron volviéndose más realistas, y combinándose con otros géneros populares.

Los subgéneros más reconocidos son:

  • WESTERN CLÁSICO


La película de Edwin S. Porter, “The Great Train Robbery (1903), protagonizada por Broncho Billy Anderson, es a menudo citado como el primer western, aunque varios eruditos señalan que la compañía de filmación de Edison había realizado material relacionado al western, años antes de “The Great Train Robbery”. No obstante, coinciden en que la película de Porter estableció el patrón de crimen, persecución y retribución, que sirvieron para cimentar el western como género cinematográfico. La popularidad de la película abrió la puerta para que Anderson se convierta en la primera estrella del vaquero de la pantalla; hizo varios cientos de cortometrajes westerns. Tan popular fue el género que pronto enfrentó la competencia de Tom Mix y William S. Hart.

Escena final de "The Searchers" (1956)

La llegada del cine sonoro relegó al western a un segundo lugar, pero al final de la década de los 30’s, directores como John Ford y Howard Hawks, hicieron que la calidad de los westerns se elevara, siendo considerada la época dorada del western entre los años 40’s y 60’s. 

Algunas de los directores más importantes fueron:

  • John Ford: “The Iron Horse” (1924), “Stagecoach” (1939), “My Darling Clementine” (1946), “Fort Apache” (1948), “Rio Grande” (1950), “The Searchers” (1956), “The Horse Soldiers” (1959), “The Man Who Shot Liberty Valance” (1962).
  • Howard Hawks: “Red River” (1948), “The Big Sky” (1952), “Rio Bravo” (1959), “El Dorado” (1966), “Rio Lobo” (1970).
  • Anthony Mann: “Winchester '73” (1950), “The Furies” (1950), “Bend of the River” (1952), “Thunder Bay” (1953), The Naked Spur” (1953), “The Glenn Miller Story” (1954), “The Far Country” (1955), “The Man from Laramie” (1955), “Strategic Air Command” (1955), “The Tin Star” (1957), “Man of the West” (1958).
  • Delmer Daves: “The Last Wagon” (1956), “3:10 a Yuma” (1957), “Cowboy” (1958), “The Hanging Tree” (1959).
  • John Sturges: “The Walking Hills” (1948), “Scape from Fort Bravo” (1953), “Gunfight at the OK Corral” (1957), “Last Train from Gun Hill” (1959), “The Magnificent Seven” (1960).
  • Robert Aldrich: “Vera Cruz” (1954), “4 for Texas” (1963), “Ulzana's Raid” (1972), “The Frisco Kid” (1979).

Muchos otros directores como Raoul Walsh y Fred Zinnemann, también incursionaron en el género pero no de forma recurrente.  


  • SPAGHETTI WESTERN


Durante los años 60 y 70, se dio un renacimiento del western en Italia con los “Spaghetti Westerns” también conocidos como “italo-western”. Entre los más famosos se encuentran la llamada “Trilogía del Dólar” dirigida por Sergio Leone y protagonizada por Clint Eastwood, la trilogía está conformada por “A Fistful of Dollars” (1964), “For a Few Dollars More” (1965), y “The Good, the Bad and the Ugly” (1966), además de “Once Upon a Time in the West” (1968), dirigida por el mismo Sergio Leone, y protagonizada por Charles Bronson. Otras películas importantes fueron: “Django” (1966) de Sergio Corbucci, y “Kill Them All and Come Back Alone” (1968) de Enzo G. Castellari. 

Pósters de la "“Trilogía del Dólar”

Muchas de estas películas fueron de bajo presupuesto, rodadas en lugares con bajo coste de producción, como por ejemplo, la región desértica española de Almería y zonas del centro y sur de Italia, por su similitud con los paisajes del suroeste de los Estados Unidos. Los Spaghetti Western se caracterizaron por la presencia de más acción y violencia que los westerns tradicionales de Hollywood. Además, los protagonistas suelen actuar por motivos más egoístas (el dinero o la venganza) que en los westerns clásicos. Algunas de estas producciones desmitificaron la tradición del western norteamericano, y algunas películas del género se consideran westerns revisionistas.

Los actores estadounidenses Charles Bronson, Lee Van Cleef y Clint Eastwood se hicieron famosos al protagonizar estas películas, las cuales también sirvieron como escaparate para otros actores como James Coburn, Henry Fonda, Klaus Kinski y Jason Robards. Eastwood, anteriormente el protagonista de la serie de televisión “Rawhide”, fue inesperadamente catapultado a la vanguardia de la industria cinematográfica por “A Fistful of Dollars” (1964) de Leone. 

  • ACID WESTERN


Subgénero del género western que surgió en los años sesenta y setenta y que combina las ambiciones metafóricas de westerns aclamados por la crítica, como “Shane” y “The Searchers”, con los excesos de los spaghetti western y la perspectiva de la contracultura de los años sesenta. Los occidentales ácidos subvierten muchas de las convenciones de los westerns anteriores para conjurar una versión enloquecida de la América blanca autodestructiva en su forma más egocéntrica, ansiando sus propios orígenes perdidos. 

“El Topo” (1970)

Este subgénero está asociado con Dennis Hopper, Jim McBride y Rudy Wurlitzer, así como películas como “The Shooting” (1966) de Monte Hellman, la película experimental “El Topo” (1970) de Alejandro Jodorowsky, y “The Greaser Palace” (1972) de Robert Downey Sr. Algunos spaghetti westerns también se cruzaron en el Acid Western, como la mística “Keoma” (1976) de Enzo G. Castellari, una reelaboración en clave western d la obra metafísica de Ingmar Bergman, “El séptimo sello” (1957).

Cintas más recientes que podrían ubicarse en esta corriente son “Walker” (1987) de Alex Cox, y la mística “Dead Man” (1995), de Jim Jarmusch. Con estas últimas películas se describe el Acid Western como la formulación de una escalofriante y salvaje frontera de la poesía para justificar su agenda alucinada; una urgencia de expresar una sensibilidad de contracultura para criticar y reemplazar al capitalismo con formas alternativas de intercambio.

  • CHARRO, CABRITO O CHILI WESTERN


Los Charro Western, fue un movimiento surgido en México desde los años 30’s, en la denominada “Época de Oro del Cine Mexicano”, de forma similar al Western Estadounidense, el cine de Charros fue una forma de reforzar la imagen nacionalista del país, con la búsqueda de héroes que representaran los ideales de la sociedad del momento.

Pedro Infante y Jorge Negrete, estrellas de la Época de Oro del Cine Mexicano.

Con una mezcla de acción y números musicales, fue un estándar dentro de la cinematografía mexicana, con películas sobre jinetes en la sociedad rural mexicana, exhibiendo un conjunto de preocupaciones culturales muy diferentes de la meta-narrativa de Hollywood, pero la superposición entre películas “charro” y westerns se hizo más evidente en los años cincuenta y sesenta.

Los personajes más destacados del género charro fueron José Alfredo Jiménez, Pedro Infante, Jorge Negrete, Antonio Aguilar y Tito Guizar. Si bien muchos se volvieron importantes dentro de México y Latinoamérica, en territorio estadounidense, eran vistos como productos étnicos propios de otra cultura.

  • COMEDIA WESTERN


Con el tiempo, muchos realizadores empezaron a utilizar el serio ambiente del western como trasfondo para producciones más livianas con amplio carácter paródico, por medio de satíricas interpretaciones de las tramas del western, mientras incluían elementos anacrónicos para criticar situaciones de actualidad.

Algunas de las primeras películas en utilizar este género fueron “Carry on Cowboy” (1965), en donde un ingeniero sanitario es confundido por un Marshall del condado por un grupo de forajidos; “The Hallelujah Trail” (1965), de Jim Sturges, una parodia del western en formato “mockumentary”; las paródicas “Support Your Local Sheriff!” (1969) y su secuela “Support Your Local Gunfighter” (1971), ambas dirigidas por Burt Keneddy y protagonizadas por James Garner, en donde se hacen grandes parodias de los spaghetti westerns y otros clásicos estadounidenses.

Cleavon Little y Gene Wilder protagonistas de "Blazing Saddles" (1971).

Otras más exageradas fueron “Blazing Saddles” (1971), dirigida por el irreverente Mel Brooks, que en medio de parodias a la vida del Oeste, hace grandes críticas al racismo imperante tanto en esa época como en la década de los 70’s. Versiones paródicas como “Three Amigos” (1986) y “Maverick” (1994), retoman tramas clásicas en clave de humor familiar; mientras que películas más modernas como “A Million Ways to Die in the West” (2014) y “The Ridiculous 6” (2015) apelan al “toilet humor” estadounidense con pobres resultados. La saga “Shangai Noon” hace una mezcla entre el western tradicional y las películas de artes marciales chinas. Mientras que “Wild Wild West” (1999), hace una extraña y poco bien recibida mezcla entre el western, la comedia y el steampunk.

  • WESTERN CONTEMPORÁNEO


También conocido como “Neo Western”, estas películas están ubicadas espacialmente en una época contemporánea, utilizando temas y tramas del Viejo Oeste, como por ejemplo el antihéroe rebelde, llanuras abiertas y paisajes desérticos, y tiroteos, etc. En su mayor parte, todavía tienen lugar en el oeste estadounidense y revelan la progresión de la mentalidad del Viejo Oeste a finales del siglo XX y principios del XXI. Este subgénero a menudo presenta personajes del Viejo Oeste luchando con el desplazamiento en un mundo "civilizado" que rechaza su anticuada marca de justicia.

Jake Gyllenhaal y Heath Ledger en "Brokeback Mountain" (2005)

Una de las pioneras de este subgénero es “Hud” (1963), protagonizada por Paul Newman, que detalla las vivencias en un rancho de los años 60’s, ante un brote de fiebre aftosa que afecta al ganado de la familia. Otras películas ubicadas dentro de esta corriente incluyen “Junior Bonner” (1972); “Bring Me the Head of Alfredo Garcia” (1974); el filme de Robert Altman “McCabe & Mrs. Miller” (1971); “JW Coop”, dirigida, co escrita y protagonizada por Cliff Robertson; la películas “El Mariachi” (1992) y “Once Upon a Time in Mexico” de Robert Rodríguez; “Lone Star” (1996) dirigida por John Sayles; “The Three Burials of Melquiades Estrada” (2005) dirigida por Tommy Lee Jones; “Brokeback Mountain” (2005), dirigida por el taiwanés Ang Lee; “Don't Come Knocking” (2005), dirigida por el alemán Wim Wenders; “Hearts of the West” (1975) protagonizada por Jeff Bridges; “Comes a Horseman” (1978) de Alan J. Pakula; “Bad Day at Black Rock” (1955) John Sturges; la serie de televisión “Justified” (2010-2015); y más recientemente, la nominada al Oscar, “Hell or High Water” (2016); “Wind River” (2017); y la película de superhéroes “Logan” (2017).


  • HORROR WESTERN


Es quizá uno de los subgéneros más jóvenes en la tradición del western, tiene sus orígenes en películas como “Curse of the Undead” (1959) y “Billy the Kid vs. Dracula” (1966), que presenta al legendario proscrito Billy the Kid en una lucha contra el notorio vampiro. Otro ejemplo es “The Ghoul Goes West”, una película no producida de Ed Wood, con la intención de tener a un Drácula protagonizado por Bela Lugosi en el Viejo Oeste.

“Near Dark” (1987)

Ejemplos recientes incluyen las películas “Near Dark” (1987), dirigida por Kathryn Bigelow que narra la historia de un ser humano que se enamora de un vampiro; “From Dusk till Dawn” (1996) de Robert Rodríguez, que trata la lucha de unos proscritos contra vampiros a través de la frontera; “Vampires” (1998) de John Carpenter, habla de un grupo de vampiros y cazadores de vampiros en busca de una antigua reliquia en el oeste; mientras “Ravenous” (1999), que trata del canibalismo en un remoto puesto del ejército estadounidense; en “The Burrowers” (2008), un grupo de vaqueros son acosados por unas extrañas criaturas.

“Bone Tomahawk” (2016), esuna de las entradas más recientes en el género y recibió gran aclamación de la crítica, pero, al igual que muchas otras películas en el género, no fue un éxito comercial. Aunque no completamente dentro del género de horror, pero definitivamente comparte elementos de él, fue el polémico euro-western “Brimstone” (2017), escrito y dirigido por Martin Koolhoven , que se estrenó en el prestigioso Festival de Cine de Venecia .


  • WESTERN REVISIONISTA


Después de principios de los años sesenta, muchos cineastas estadounidenses comenzaron a cuestionar y cambiar muchos elementos tradicionales de los westerns y hacer que los westerns revisionistas alentaran a las audiencias a cuestionar el simple dualismo entre héroes y villanos y la moralidad de usar la violencia para probar su carácter o probar usted mismo. Estas películas sitúan el contexto de los nativos americanos y de los vaqueros en un plano igualitario. Representaban un mundo moralmente cuestionable, en el que los héroes y villanos a menudo se parecían más de lo que nunca antes se había demostrado. El concepto de bien y de mal se hizo borroso, en un mundo donde ya no se podía decir que las acciones eran buenas o malas.

Clint Eastwood, protagonista y director de "Unforgiven" (1992)

Esto se muestra en “The Wild Bunch” (1969) de Sam Peckinpah, en donde los “héroes”, causan igual o más daño que los villanos. Una revisión importante fue la representación cada vez más positiva de los nativos americanos, que habían sido tratados como “salvajes” en películas anteriores. Entre los ejemplos de estos westerns revisionistas se encuentran: “Butch Cassidy and the Sundance Kid” (1969), “A Man Called Horse” (1970), “Little Big Man” (1970), “Man in the Wilderness” (1971), “The Outlaw Josey Wales” (1976), “Heaven’s Gate” (1980), “Dances with Wolves” (1990), “Unforgiven” (1992), “Tombstone” (1993), “Dead Man” (1995), “Open Range” (2003), “The Proposition” (2005), “The Assassination of Jesse James by the Coward Robert Ford” (2007), “Appaloosa” (2008), “Django Unchained” (2012), “The Hateful Eight” (2015), y “The Revenant” (2015).

Muchos de los western revisionistas también recibieron influencias de otros subgéneros como del Spaghetti Western, del Acid Western e incluso del Ostern o Red Western, subgénero nacido en la antigua Unión Soviética.


  • SPACE WESTERN


“Space Western” o “Space Frontier” es un subgénero de la ciencia ficción que utiliza las tramas y personajes propios de los westerns clásicos, ubicados en un mundo futurista. Influencias sutiles pueden incluir la exploración de fronteras nuevas, lugares sin ley, mientras que las influencias más evidentes pueden presentar vaqueros literales en el espacio ultraterrestre que utilizan armas de rayos y montar caballos robóticos. 

Sean Connery en "Outland" (1981)

Los ejemplos incluyen la serie de animación de televisión estadounidense, “Brave Starr” emitida entre 1987 y 1988, y la serie “Firefly”, creada por Joss Whedon en 2002, y las películas “Battle Beyond the Stars” (1980), que es un remake de “The Magnificent Seven”; “Outland” (1981), que es un remake de “High Noon”; y “Serenity” (2005), basada en la serie de televisión “Firefly”. 

El clásico género occidental también ha sido una gran influencia en las películas de ciencia ficción como la película original de “Star Wars” de 1977. Mientras que el concepto original del programa de televisión “Star Trek” era como un “Wagon Train” en las estrellas. 


  • WESTERNS INTERNACIONALES


Aunque el spaghetti western puede ser considerado como un tipo de western internacional, en este apartado se incluyen varias ramas del género realizado en otras partes de Europa y Asia. La influencia del Spaghetti Western jamás fue alcanzada por ninguno de estos movimientos, pero su innovación también es digna de remarcar.

El “Euro-Western”, fue un tipo de producción realizada en otros países de Europa que no eran Italia, varias de ellas fueron producidas en España, Alemania o Yugoslavia. Entre las más importantes destacan la anglo-española “The Savage Guns” (1961), y las más recientes “The Salvation”, “Brimston” (2017) y “The Dark Valley” (2015).

“Brimston” (2017)

El “Ostern” o “Red Western”, producido en la antigua Unión Soviética, fueron populares en los países Comunistas de Europa del Este, y eran un favorito particular de Joseph Stalin, y generalmente retrataron a los indios americanos con simpatía, como oprimidos que luchan por sus derechos, en contraste con los westerns americanos de la época, que frecuentemente los retrataban como villanos. Los Osterns ofrecieron con frecuencia a gitanos o turcos en el papel de los indios, debido a la escasez de indios auténticos en Europa Oriental.

Los llamados “Curry Westerns” o “Indo Westerns”, producidos en India tuvieron muchas influencias, por ejemplo “Mosagaalaku Mosagaadu” (1970), “Mappusakshi”, “Ganga” (1972), y “Jakkamma” están basadas en los westerns clásicos, mientras que películas como “Adima Changala” (1971), “Sholay” (1975), “Khote Sikkay” (1973), “Thai Meethu Sathiyam” (1978), y “Kodama Simham” (1990), estaban más influenciadas por los Spaghetti Westerns.

"Sukiyaki Western Django" (2007) de Takashi Miike.

En otros países como China, Australia y Canadá también ofrecieron visiones diferentes de los westerns, aunque en muchos casos se distanciaban al poner parte de sus culturas dentro de las tramas clásicas.


TRAMAS RECURRENTES.

El autor y guionista Frank Grube describió siete tipos de historias básicas para Westerns:

1. Historia de Union Pacific. La trama se refiere a la construcción de un ferrocarril, una línea telegráfica, o algún otro tipo de tecnología moderna o de transporte. 

2. Historia del rancho. La trama concierne a amenazas al rancho de los ladrones o grandes propietarios que intentan forzar a los pequeños dueños a vender sus propiedades.

3. Historia del Imperio. La trama implica la construcción de un imperio de rancho o un imperio del petróleo desde cero, una trama clásica de harapos a riquezas.

4. La historia de la venganza. La trama a menudo implica una persecución elaborada y persecución por un individuo agraviado, pero también puede incluir elementos de la historia clásica de misterio.

5. Caballería e historia india. La trama gira en torno a "domesticar" el desierto para los colonos blancos.

6. La historia fuera de la ley. Las bandas proscritas dominan la acción, renegados y su interacción con el ambiente hostil.

7. Historia del Sheriff. El hombre de la ley y sus desafíos impulsan la trama.

Gary Cooper en "High Noon" (1952)

Gruber dijo que los buenos escritores usaron el desarrollo del diálogo y de la trama para desarrollar estas tramas básicas en historias creíbles, así la mayoría de películas de la época clásica del western utilizan de una u otra formas estas tramas.

Sin embargo, dichas tramas se volvieron cada vez más complejas con la llegada del “Western Crepuscular” o “Revisionista”, dando mayor profundidad psicológica a los protagonistas y a las situaciones que los rodeaban.

domingo, 10 de septiembre de 2017

WESTERN: SOMBREROS Y PISTOLAS: "TRILOGÍA DEL DÓLAR" DEL DIRECTOR SERGIO LEONE - Por Paul Torres



POR UN PUÑADO DE DÓLARES (1964)


Un experto pistolero (Clint Eastwood) llega a un pueblo fronterizo en el que dos familias rivales, los Baxter y los Rojo, se enfrentan por el control de los sucios negocios locales. El pistolero juega a dos bandas para enriquecerse a costa de ambas familias.

LA MUERTE TENÍA UN PRECIO (1965)


El inalterable Manco (Clint Eastwood) y el veterano coronel Mortimer (Lee Van Cleef) son dos cazarrecompensas en busca de un forajido drogadicto conocido como el Indio (Gian Maria Volontè), que planea robar un banco inexpugnable.


EL BUENO, EL MALO Y EL FEO (1966)


Con la guerra de secesión americana como telón de fondo, tres hombres buscan un tesoro sin importarles quién caiga por el camino: Rubio (Clint Eastwood), un hábil e impávido pistolero; Tuco (Eli Wallach), un bandido mexicano tan campechano como bellaco; y Sentencia (Lee Van Cleef), un asesino cruel e implacable.


Existe una vieja tradición en la cual se dice que los días domingos son familiares, en casa solíamos respetar ello, y los domingos papa y yo nos sentábamos a ver películas. Tenía 6 años y las primeras películas que pasaron por mi retina fueron los western y las cintas bélicas.

Papá siempre amo los spaghetti western, el siempre solía decirme que estos los notaba muy diferente a los western norteamericanos. Fue mi viejo quien me hizo “conocer” a Sergio Leone del cual me quedaría enganchado con sus trabajos que posteriormente vería. Particularmente pienso que las pelis de Leone nunca fueron simples películas de vaqueritos como algunos solían llamarlo. Ya que lo que hacia este director eran PALABRAS MAYORES, eran películas con hombres de una puntería inigualable y un carisma abrumador que colmaban la pantalla de una grandiosidad pulverulenta al son de la impresionante música de Ennio Morricone. 


De padres italianos, estaba metido en la industria desde los 18 años, pero a mediados de los 60 acariciaba la idea de realizar un western. Su ambición era hacer un pequeño western en que pudiera exhibir su visión del género, que no fuera tan anticuado como los westerns americanos que la gente ya no se creía pero de más calidad que los spaghetti westerns de bajo presupuesto. El proyecto en que se embarcaría para llevar eso a cabo sería un remake de Yojimbo, de Akira Kurosawa en clave western. No obstante, el bajo presupuesto del que disponían no les hacía posible pagar a Kurosawa los derechos de autor, así que optaron sencillamente por no pagarlos.

Para el papel protagonista, Leone quería contar idealmente con actores como James Coburn o Charles Bronson, pero todos los grandes nombres que recibieron la oferta la declinaron. El actor que acabó aceptando la propuesta era ni más ni menos que una de las últimas opciones de la lista de Leone. Clint Eastwood por entonces era el protagonista de uno de los muchos westerns televisivos de éxito en la época: Rawhide. Su primer impulso fue rechazarla, afortunadamente para él, decidió aceptar. Eso sí, tomándose el rodaje como un pequeño descanso de Rawhide, unas vacaciones pagadas en Europa, pero nada más.


Lo que a Leone le gustaba de Eastwood no eran sus dotes de actor sino su presencia. Uno de los pocos alicientes que encontró el actor en el guión era poder encarnar por fin a un personaje más oscuro y ambiguo como contraste. Sería el nacimiento de Clint Eastwood tal y como lo conocemos hoy día.

Al bajo presupuesto hay que sumarle el hecho de que buena parte del reparto estaba formado por actores no excesivamente buenos (una excepción es Gian Maria Volonté) y, lo que es mejor aún, que Leone no sabía ni una palabra de inglés ni Eastwood de italiano. Afortunadamente, ambos consiguieron entenderse gracias a la intuición de Clint sobre lo que el director buscaba y, cabe decirlo, a la facilidad de Leone para explicarse con mímica.


Otro personaje importantísimo fue el compositor Ennio Morricone, quien aportó una banda sonora legendaria que sería el complemento ideal para los films de Leone.

El resultado de esta combinación fue la magnífica Por un puñado de dólares, uno de los westerns clave en la historia del cine. Pese a que todos los implicados se dieron cuenta enseguida de que el resultado era magnífico, en su momento nadie podía ni imaginarse que ese film sería un éxito de taquilla que revolucionaría el género.

La siguiente película se llamaría La Muerte Tenía un Precio y sería un claro paso adelante. No solo el film tenía más presupuesto y sus participantes repetían su buen saber hacer pero más confiados, sino que se añadió al equipo un nuevo actor: Lee Van Cleef, que compartiría protagonismo con Clint Eastwood. Como sucedió anteriormente, la idea inicial de Leone era contratar a Lee Marvin, pero pedía demasiado dinero, así que se decantaron por Van Cleef, un rostro habitual en papeles secundarios de westerns cuya carrera por entonces había tocado fondo por culpa de su alcoholismo. Cuando lo llamaron para hacer la película, Van Cleef no tenía ningún problema con el sueldo. Sin sospecharlo, éste y su siguiente papel le llevarían a su época de mayor éxito como actor participando en numerosos spaghetti westerns.


El film, una auténtica obra maestra del género, combinaba la dureza de Por un puñado de dólares añadiéndole además un nuevo elemento más sentimental con la subtrama de venganza de fondo.

Según parece, la génesis de El Bueno, el Feo y el Malo tuvo más que ver con la picaresca que con otra cosa. Después de que La Muerte Tenía un Precio fuera otro éxito de taquilla aplastante los ejecutivos de la United Artists se desplazaron a Italia a contemplar ese fenómeno con sus propios ojos y negociar la distribución de las películas en EEUU. Quedaron tan maravillados ante la locura que habían desatado las dos películas que le propusieron a Leone, al guionista Luciano Vincenzoni y al productor Alberto Grimaldi colaborar en el próximo western que hiciera el mismo equipo. En aquel momento no tenían nada pensado, pero no iban a desperdiciar esa oportunidad, así que el guionista improvisó una trama sobre tres vaqueros que buscan un tesoro en la época de la Guerra Civil. "Perfecto. ¿Cuánto costaría?", preguntaron los ejecutivos. Alguien se aventuró a decir un millón de dólares sin mucha esperanza y para sorpresa de los tres, los americanos aceptaron entusiasmados el trato. Ya tenían su próxima película en marcha y no había ni un guión escrito.


El Bueno, el Feo y el Malo sería no sólo la mejor y más taquillera película de la Trilogía del Dólar, sino también la más excesiva, la que llevaba a un mayor extremo todos los rasgos que caracterizarían las dos anteriores: más larga, más violenta, con una banda sonora aún más épica.

Como gran novedad respecto a las anteriores, El Bueno, el Feo y el Malo contaba entre sus protagonistas con un actor veterano de innegable calidad para sustituir a Gian Maria Volonté, que rehusó repetir colaboración con Leone. Eli Wallach era un intérprete formado en el Actor's Studio que tenía ya experiencia tanto en Broadway como en el cine.

No obstante, pese a contar con más recursos, el rodaje no fue muy agradable para los actores. Elli Wallach sufrió varios accidentes que pudieron costarle muy caros. Él era un actor profesional acostumbrado a ensayar a fondo sus personajes hasta comprenderlos del todo. En ese circo en el que se había metido se encontró con que apenas se ensayaba en gran parte porque salvo los tres protagonistas nadie hablaba inglés. Es más, como los diálogos se doblaban posteriormente y se grababa sin sonido, los actores a menudo no recordaban sus diálogos y se dedicaban a recitar números o tenían que interpretar su escena mientras de fondo se oía al equipo charlando o haciendo todo tipo de ruidos. Para un actor teatral como Wallach todo esto era inconcebible. Pero lo mejor de todo fue cuando vio el resultado final y se dio cuenta de que aun así, la película funcionaba perfectamente. Una curiosa lección sobre la magia del cine.

A pesar de todo, el esfuerzo valió la pena: El Bueno, el Feo y el Malo fue instantáneamente uno de los westerns más famosos de la historia del cine y el broche de oro de la Trilogía del Dólar.

Hijo del director Vincenzo Leone y de la actriz Edvige Valcarenghi (más conocidos como Roberto Roberti y Bice Waleran, respectivamente), podría decirse que Leone estaba predestinado a hacer carrera en el cine.

Su padre quiso que estudiara Derecho, pero Leone tenía muy claro a qué quería dedicarse, así que dejó la carrera y se sirvió de los contactos de su padre para entrar en el mundillo del cine, trabajando detrás de las cámaras y también como extra en varios filmes italianos.


Con el tiempo, el joven cineasta romano llegó a ayudante de dirección, participando, entre otros muchos títulos, en tres superproducciones norteamericanas que se rodaron en los estudios romanos Cinecittà: Quo Vadis (1951), Helena de Troya (1956) y Ben-Hur (1959)

Su gran oportunidad se presentó con Los últimos días de Pompeya (1959), que protagonizaría el musculoso Steve Reeves, aún fresca su actuación en Hércules (1958) y Hércules encadenado (1959). Mario Bonnard, buen amigo del padre de Leone, iba a dirigir la película; pero cayó enfermo poco antes de comenzar el rodaje y Sergio Leone y Sergio Corbucci le reemplazaron.

Gracias al éxito de la cinta, a Leone le ofrecieron dirigir, esta vez en solitario, El coloso de Rodas (1961). Sin embargo, aunque su trabajo recibió buenas críticas, aún le quedaban algunos años por delante para que su nombre empezara a sonar entre el público.

Por fin, la pequeña productora Jolly Film, ante la paulatina decadencia del cine de romanos y tras hacer sus primeros pinitos en el western con la poco llamativa Gringo (1963), para la que, anecdóticamente, Morricone compuso la banda sonora, encargaron a Leone dirigir El magnífico extranjero, título provisional de Por un puñado de dólares.

El taquillazo de esta película cogió a todos por sorpresa, pero permitió a Leone crear un legado cuya influencia perdura hoy.

WESTERN: SOMBREROS Y PISTOLAS: "PALE RIDER / EL JINETE PÁLIDO" de Clint Eastwood (1985) - Por Paul Torres


Un grupo de colonos buscadores de oro se establece en un lugar de California, pero sufren el acoso de los hombres de Lahood, el propietario del resto de las explotaciones mineras. Pero un día al poblado llega un misterioso y frío predicador (Clint Eastwood) que se pone de parte de los colonos, y comienza a enfrentarse al temido cacique local. (FILMAFFINITY)


Desde 1976, y pese a haberse convertido en un icono del género, Clint Eastwood no había vuelto a rodar ningún western. Eran los años ochenta y parecía que las historias de pistoleros no interesaban a nadie, muy lejos quedaban ya películas como ‘El fuera de la ley’. Quizás movido por la curiosidad y en un claro intento de recuperar el género, decidió producir, dirigir e interpretar este remake de ‘Raíces profundas’ que bebe directamente del estilo de directores como John Ford o Don Siegel. Aunque las similitudes entre ambas películas son evidentes, sobre todo en lo que a los personajes y sus relaciones se refiere, Eastwood optó por dotar a esta cinta de un trasfondo religioso y místico desde un buen principio. El personaje que él mismo interpreta, el jinete, es en parte un predicador y en parte un terrible pistolero, pero de lo que no cabe duda es que personifica la muerte y según el propio Eastwood representa en cierta forma una figura fantasmal enviada por Dios. Este punto queda perfectamente plasmado cuando Megan está leyendo “El Libro de las Revelaciones” y aparece el jinete frente a su ventana como respuesta a sus oraciones.


La idea del ángel vengador en busca de justicia ya fue explotada por el propio Eastwood en ‘Infierno de cobardes’, una película realizada en 1973 donde un misterioso pistolero buscaba vengarse de los hombres que años atrás le habían linchado. En ‘El jinete pálido’ se recupera esa curiosa metafísica, creando un sospechoso vínculo entre los personajes de ambas películas que cada vez se hace más evidente. Como digo, la historia no es nada que no se haya contado antes, pero Eastwood consigue mostrarla con autoridad y un fino sentido del humor, evidenciando que los años de trabajo a las órdenes de Don Siegel y Sergio Leone dieron sus frutos. La película no sólo se beneficia de un espléndido aspecto visual y una narración bien llevada, sino de unas buenas interpretaciones encabezadas por la del propio Eastwood.


Y es que como todas sus películas, ‘El jinete pálido’ cuenta con un buen trabajo de casting. Desde que encarnara a un pistolero sin nombre en ‘Por un puñado de dólares’, Clint Eastwood siguió redefiniendo su visión particular del héroe del Oeste minimizando la gestualidad. Podríamos decir que era consciente de sus virtudes y carencias como actor, y no dudaba en eliminar cualquier gesto innecesario para dotar al personaje de una frialdad y un mutismo casi místico que, sin embargo, comunicaba más que suficiente lo que nos quería transmitir.

Estamos ante un western clásico que queda postulado como una obra cumbre del género, así de claro. Es una historia que ya ha sido contada de una u otra forma en infinidad de veces, pero esta película aporta frescura y no en vano supuso la resurrección de un género que parecía agotado. Contemplar a Eastwood enfundado en su guardapolvos mientras revólver en mano pone firmes a los villanos no tiene precio, y creo que esta película es imprescindible para todo aquel que le guste el cine, independientemente de si se es un apasionado del western o no.


sábado, 2 de septiembre de 2017

"WESTERN: SOMBREROS Y PISTOLAS": "UNFORGIVEN / SIN PERDON" de Clint Eastwood (1992) - Por Alberto Abuin


Reparto: Clint Eastwood, Gene Hackman, Morgan Freeman, Richard Harris, Jaimz Woolvett,Saul Rubinek, Frances Fisher.


William Munny (Clint Eastwood) es un pistolero retirado, viudo y padre de familia, que tiene dificultades económicas para sacar adelante a sus hijos. Su única salida es hacer un último trabajo. En compañía de un viejo colega (Morgan Freeman) y de un joven inexperto (Jaimz Woolvett), Munny tendrá que matar a dos hombres que cortaron la cara a una prostituta. (FILMAFFINITY)


‘UNFORGIVEN’ fue la película que abrió los ojos a mucha gente que no veía en Eastwood ni un buen director ni un buen actor. A partir de ese instante, sobre todo por los cuatro Oscars que recibió el film, los fans del actor director se multiplicaron, algo que siguió en aumento con su posterior éxito con ‘Million Dollar Baby’.

A mediados de los años 70 un guionista poco conocido por aquel entonces, David Webb Peoples —años más tarde conocido por el guión de ‘Blade Runner’—, escribió el guión de ‘Sin perdón’ influenciado sobre todo por el visionado de una de las obras maestras de Martin Scorsese, ‘Taxi Driver’ y por la lectura de la novela ‘The Shootist’, obra de Glendon Swarthout.


El primero en interesarse por el libreto fue Francis Ford Coppola, que pensó en Gene Hackman para interpretarlo, pero por una razón u otra fue retrasándolo hasta que expiró su opción de compra. Eso ocurrió en 1983, tras el rodaje de ‘Impacto súbito’, cuando el famoso actor, aconsejado por Sonia Chernus, se fijó en el mismo y enseguida se dio cuenta de que era lo que siempre había estado buscando. Pero en lugar de ponerse rápidamente a filmarlo, hizo algo que muy pocos se atreven a hacer por voluntad propia: esperar durante casi diez años a tener la edad adecuada para interpretar a William Munny. De esta forma el proyecto maduró en la cabeza de Eastwood.


Uno de los últimos rótulos de ‘Sin perdón’ es un conciso “dedicated to Sergio and Don”. Evidentemente se refiere a Sergio Leone, con quien hizo la mítica trilogía del dólar, y Don Siegel, con quien hizo cinco películas —si contamos la ópera prima de Eastwood, seis—, y de quien aprendió prácticamente todo lo que sabe de dirección. Estos dos autores navegan por las imágenes del film, pero menos de lo esperado. Nombres como John Ford —la contenida lírica del relato—, Sam Peckinpah —el héroe crepuscular—, John Huston —el perdedor—, o William A. Wellman están más presentes que los dos antes mencionados, pero dichas influencias están asimiladas como debe ser. Insertadas inteligentemente en la historia no ahogan ni por un instante el estilo de Eastwood, fusión de clasicismo y modernidad que ningún otro director posee en la actualidad.


‘Sin perdón’ parece una continuación de los temas planteados por el propio Eastwood dentro del género del western, de Ford que en los años 60 nos ofreció su visión crepuscular del género con la imprescindible ‘El hombre que mató a Liberty Valance’, y de Peckinpah, que con su mirada violenta descompuso la épica de un mundo en extinción, el de los viejos pistoleros que deben adaptarse a los nuevos tiempos.

Gene Hackman logra crear un personaje con múltiples aristas que va más allá de ser el típico villano de la función. Daggett es un hombre con un peculiar sentido de la justicia, y puede resultar tan temible como encantador por torpe. Morgan Freeman, en su primera colaboración con Eastwood, transmite esa humanidad típica en muchos de sus personajes.


Una obra maestra ya no sólo del western, sino del cine en general. Un Eastwood introspectivo que hizo las delicias de los críticos europeos, mientras que en Estados Unidos tenía un gran éxito de público y se alzaba como la vencedora en los Oscars entregados en 1993, siendo el tercer western en toda la historia que conseguía el premio a la mejor película, tras ‘Cimarrón’ y ‘Bailando con lobos’.

 (Reseña escrita por Alberto Abuin)