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"Cinema Paradiso"

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lunes, 18 de marzo de 2019

"JFK" de Oliver Stone (1991) - Por Marilyn Rodríguez



LA CORRUPCIÓN EN EL CINE
JFK, Oliver Stone, 1991



El Fiscal de Nueva Orleans Jim Garrison reabrió el caso del asesinato del presidente de los Estados Unido,s John F. Kennedy y presentó cargos contra algunas personas. Después de entrevistar a numerosos testigos de Dallas y a personas relacionadas con los hechos, mantuvo la tesis de que el magnicidio fue fruto de una conspiración en la que podría haber intervenido el FBI, la CIA y el propio vicepresidente Lindon B. Johnson.



-“El fantasma de John Fitzgerald Kennedy nos enfrenta al asesinato secreto del sueño americano, nos obliga a responder unas preguntas terribles: ¿Qué es nuestra Constitución?, ¿Qué vale la ciudadanía?...o más aún: ¿Qué vale nuestra vida?¿Qué futuro tiene una democracia cuyo presidente puede ser asesinado en circunstancias terriblemente sospechosas, mientras la maquinaria legal ni siquiera se inmuta?, ¿Cuántos asesinatos de políticos disfrazados de ataques al corazón, suicidios, cáncer, sobredosis nos quedan por ver?, cuántos aviones y coches se estrellarán hasta que se sepa qué es lo que realmente esconden?”.



Basada en las novelas “On the trail of the assasins” de Jim Garrison, el propio protagonista de la película, y “Crossfire: the plot that killedKennedy”, de Jim Marrs, Zachary Sklar y el propio Oliver Stone, adaptan uno de los hechos sucedido el 22 de noviembre de 1963 en Dallas, más escabroso y con más preguntas e interrogantes sin respuesta de la reciente historia norteamericana. Stone realiza de una manera acertadísima y certera un complejo thriller político, en el que resalta un prodigioso montaje a cargo de Joe Hutshing y Pietro Scalia con un gran ritmo y tensión narrativa, que en otras manos, hubiera dado como resultado un producto complejo y difícil de entender para el espectador.



Así, la película se inicia con una mezcla entre imágenes documentales e imágenes de ficción, alternado el color con el blanco y negro, lo que resulta un excelente trabajo de fotografía a cargo de Robert Richardson consiguiendo con ello un toque semi documental. A través de ellas asistimos a un recorrido político, económico y social de los Estados Unidos en la primera mitad de la década de los sesenta. Garrison revisa el resultado y contenido de los documentos de la Comisión Warrren. Dicha comisión se inició el 29 de noviembre de 1963 a instancia del Presidente Lyndon B. Johnson con el fin de esclarecer el asesinato de John F. Kennedy. La comisión concluyó estableciendo que el presidente recibió tres impactos disparados con la misma arma desde el sexto piso del depósito de libros de la ciudad de Dallas por Lee Harvey Oswald, un ex oficial de la marina de los Estados Unidos tildado de comunista fanático. También concluía la comisión, la exculpación del cuerpo de policía por la muerte de Oswald a manos de Jack Ruby delante de la misma y la prensa, descartando cualquier teoría conspiratoria.



Garrison encuentra multitud de contradicciones, parcialidad y desidia en la investigación, por lo que decide reabrir el caso para investigar los hechos, hallar nuevas pruebas y buscar culpables, teniendo la firma convicción de que de ningún modo pudo ser un lobo solitario el autor del crimen, sino toda una conspiración contra el presidente desde las más altas cotas de poder.



Además de la acertada inserción de la partitura de John Williams, la cinta cuenta, además de Kevin Costner, que aquí ofrece uno de sus mejores trabajos, con la participación de unos de los mejores elencos que se hayan visto jamás en el cine, tales como Gary Oldman, Joe Pesci, Donald Sutherland, Sissy Spacek, Tommy Lee Jones, Kevin Bacon, Jack Lemmon y Walter Matthau. Apareciendo, asimismo, el propio Jim Garrison dando vida a Earl Warren, que estuvo al frente de la controvertida Comisión Warren.



A Oliver Stone le salió un film redondo, unos de sus mejores trabajos, en mi opinión, de este director. Un film grande que supo manejar perfectamente en el que además de dominar a la perfección una complicada trama política, y la convicción de la corrupción en la gran y complicada maquinaria política estadounidense, señalando posibles culpables, ofrece una precisa radiografía sobre el mundo en la década de los sesenta: la meteórica carrera espacial de las dos superpotencias, Rusia, la guerra fría, Fidel Castro, Bahía de Cochinos o Vietnam.


"Cien Años de Perdón" de Daniel Calparsoro (2016) - Por Marilyn Rodríguez


LA CORRUPCIÓN EN EL CINE 
CIEN AÑOS DE PERDÓN, Daniel Calparsoro, 2016



Una mañana lluviosa, seis hombres disfrazados y armados asaltan la sede central de un banco en Valencia. Lo que parecía un robo limpio y fácil pronto se complica, y nada saldrá como estaba planeado. Esto provoca desconfianza y enfrentamiento entre los dos líderes de la banda, “El Uruguayo” y “El Gallego”. Pero ¿qué es exactamente lo que buscan los atracadores?


Primera hora de la mañana. La sede central del Banco Mediterráneo acaba de abrir sus puertas al público. Fuera llueve torrencialmente. Un grupo formado por seis hombres encapuchados entra en el establecimiento con el objetivo de robar todas las cajas de seguridad que puedan. A priori, el plan no presentaba ninguna complicación, ya que previamente se había excavado un túnel que conectaba el banco con una estación de metro en desuso. 


No será la única complicación que se les presente, puesto que la intensidad de la lluvia ha provocado que el túnel se inunde por completo impidiendo la huída.


Los líderes de la banda son “el uruguayo” (Rodrigo de la Serna) y “el gallego” (Luís Tosar) ambos son viejos conocidos, ya han perpetrado algún golpe juntos; el uruguayo es el encargado de negociar con la policía sus exigencias para salir del edificio con el botín. La vida de los rehenes sirve de moneda de cambio. 


El contenido de una de las cajas de seguridad y objetivo del líder de la banda, pondrá en solfa a todo el gobierno del país, puesto que es el propio gabinete, el interesado en hacerse con el contenido de la caja, cuyo propietario es un ex miembro del partido, ahora en coma en un hospital. La desconfianza y la sospecha se va instalando entre los dos atracadores a medida que surgen las complicaciones. 


De la negociación, por parte de los cuerpos de seguridad, se hará cargo un experimentado y alto cargo del CNI (José Coronado), el cual tendrá carta blanca para dirigir la operación al margen de los otros cuerpos policiales que ignoran el entramado político. A su vez, el jefe del gabinete de la Presidencia (Raúl Arévalo) intentará por todos los medios que el contenido de la caja de seguridad no salga a la luz pública, puesto que provocaría un gran escándalo de corrupción política de grandes consecuencias, llegando a desestabilizar los cimientos gubernamentales. Así, ejerciendo toda la presión posible hacia los atracadores, donde la suerte de estos no les importa demasiado, sino conseguir la comprometida documentación, se iniciará un asedio y derribo; una carrera contrarreloj para la huida desesperada y, de paso, salir vivos.


No estamos acostumbrados en este país a las producciones de este género, a los thrillers, al cine de robo y atracos o, en general a las cintas de acción y aún menos, con un atraco de por medio. Ver que de vez en cuando hay algún valiente que se lanza a la piscina con algo semejante, es muy loable y de agradecer. 


Coproducida por España y Argentina y con guión de Jorge Guerricaerrechevarría, responsable del guión de “Celda 211” (Daniel Monzón, 2009) “Carne Trémula” (Pedro Almodóvar, 1997) o “El día de la bestia” ( Alex de la Iglesia,1995 ) Cien años de perdón es una cinta muy entretenida y un buen Thriller. Rodada a caballo en Argentina y España con actores de ambos países. Calparsoro le otorga buenas dosis de tensión a la narración, fluida y rápida en su primera parte, muy efectista visualmente, así como una buena puesta en escena, consiguiendo mantener la atención del espectador en todo momento. 


Destaca la interpretación de la pareja protagonista, donde si el gran Luis Tosar, está magnífico (¿cuando no lo está?) el argentino Rodrigo de la Serna está aún mejor, alzándose como triunfador en este duelo actoral y transmitiéndonos una buena química entre ambos.


Un entramado de corrupción política y engaños que por desgracia nos es muy familiar en nuestro país, desde años, aunque la realidad supera a la ficción, en este caso, pese a que el director de obras como “Salto al vacío” (1995) niegue que sea una cinta política y así lo manifiesta:-“ Cien años de perdón’ se plantea como una película de atracos, como una película de género, de entretenimiento. Estamos buscando hacer un retrato de la sociedad española con una mirada cargada de ironía para sacarle una sonrisa al espectador. Pensamos que si íbamos a tratar el tema de la corrupción como trasfondo que había que hacerlo de una forma que no fuera un coñazo. Si no sería como el telediario, lo que vemos todos los días en los periódicos. Tampoco queríamos dar una lección, queríamos proponer una fiesta con todo esto”.


Ya lo decía Bertold Brecht:" que ladrón no es quien roba un banco, sino quien lo funda”. No es de extrañar que con la que está cayendo, empaticemos con los atracadores, poniéndonos de su lado, puesto que los malos no son tan malos, ni los buenos, tan buenos.


Si bien es cierto que Cien años de perdón no pasará a la historia como una de las mejores películas de la historia, sí que es una buena recomendación para el puro entretenimiento.


domingo, 17 de marzo de 2019

“Infernal Affairs” de Andrew Lau y Alan Mak (2002) - Por Frank Binueza





Chan Wing Yan (Tony Leung) es un policía infiltrado en una peligrosa tríada hongkonesa desde hace 10 años. Paralelamente, la organización criminal cuenta con su propio topo dentro de la policía, el inspector Lau Kin Ming (Andy Lau). En una importante operación de tráfico de drogas, ambos bandos comienzan a sospechar de la existencia de un infiltrado en sus filas, comenzando una frenética persecución para desenmascararlos.



“Miles de hombres han de morir para hacer grande al César…”*



Un hombre atrapado en las sombras por el honor de su trabajo y sus ansias de acabar con el crimen; otro hombre viviendo una vida que no merece y disfrutando de sus beneficios; cada uno ha decidido cómo vivir, ¿pero quién es el bueno y quién es el malo?, quizá la respuesta no es tan fácil como podría parecer. Esa es la base de “Infernal Affairs”, en donde dos infiltrados en organizaciones opuestas ven peligrar sus vidas cuando sus posiciones son descubiertas.



Olviden “The Departed” de Martin Scorsese, que tiene sus virtudes (no se le pueden negar), pero que queda como una pálida copia frente a la enardecida fuente en la que se inspiró. Trepidante acción, intriga y tensión de principio a fin, un elenco formado por los actores más importantes del cine asiático del momento, traiciones y descubrimientos que se aderezan con pequeñísimos interludios románticos y hasta momentos cómicos, este increíble thriller hongkonés lo tiene todo, y no tiene nada que envidiar a su remake norteamericano. 



El mundo de las tríadas y los efectos que tiene para los infiltrados son tomados de tal forma, que nos involucran directamente con los sentimientos de los protagonistas, y los giros de la historia mantienen la tensión al límite, dejándonos con la pregunta: ¿Hasta qué punto es una persona responsable de su destino…?




FICHA TÉCNICA:
Nombre: “Infernal Affairs” (2002)
Director: Andrew Lau y Alan Mak
Guion: Felix Chong, Alan Mak.
Reparto: Tony Leung Chiu-Wai, Andy Lau, Eric Tsang, Kelly Chen, Sammi Cheng, Edison Chen, Anthony Wong, Ka Tung Lam, Shawn Yue, Elva Hsiao, Chapman To, Ting Yip Ng.
Género: Thriller Psicológico, Thriller Policíaco, Intriga.
País: Hong Kong.


domingo, 24 de febrero de 2019

"The Insider / El Dilema" de Michael Mann (1999) - Por Paul Torres

LA CORRUPCIÓN EN EL CINE

THE INSIDER / EL DILEMA (1999)

Dirección: Michael Mann



Sinopsis: Jeffrey Wigand, científico y directivo de la famosa tabacalera norteamericana Brown & Williamson, descubre el secreto que la industria del tabaco oculta celosamente: las sustancias que crean adicción en los fumadores. Lowell Bergman, un productor televisivo, arriesga su carrera al invitar a su programa a Wigand, que ve cómo su vida se desmorona tras revelar la verdad a la opinión pública; pero nadie saldrá indemne de esta batalla contra las tabacaleras. (FILMAFFINITY)



‘El dilema’ es el culmen del estilo de Mann, obsesionado por los formulismos más vacuos en films precedentes no exentos de ideas muy interesantes que luego se ahogaban en un esteticismo que era insuficiente, tal es el caso de ‘El torreón’ (‘The Kept’ 1983), por ejemplo. La presente nos ofrece de nuevo una de esas historias de un hombre, normal y corriente, enfrentado a una poderosa empresa que le hará la vida imposible si viola su contrato de confidencialidad, y que para su lucha contará con el apoyo del productor de uno de los programas de televisión de mayor audiencia del país, en el que le invitará a relevar toda la verdad que descubrió cuando trabajaba para la tabacalera. 



Con la cámara siempre pegada a sus personajes, sobre todo al cogote cuando decide enfocarlos desde atrás, una fotografía obra de Dante Spinoti en su mejor colaboración con Mann —y dicho sea de paso, sin duda el mejor trabajo de fotografía de su carrera, marcando una conexión, obra del Mann, of course, con la psique de los personajes y su estado de ánimo—, y una música más que acertada de Lisa Gerrard y Pieter Bourke, Mann se centra sobre todo en la relación entre los dos personajes centrales, un hombre que debe ponerse a trabajar como profesor —un trabajo muy por debajo de sus posibilidades, pero que le acerca a la humildad más llana—, y un productor televisivo que ve cómo su palabra, que es ley allá a donde va, se rompe por intereses económicos. Dos historia en una, la de Wingad (Crowe), que se queda literalmente solo ante el peligro, ante la vida —impagable secuencia en el hotel, en la que todo alrededor de Crowe se distorsiona para dar paso a una visión de sus dos hijas, despidiéndose.


“El Reino” de Rodrigo Sorogoyen (2018) - por Frank Binueza



Manuel López Vidal (Antonio de la Torre) es un influyente político de una comunidad autónoma, que tiene todo a favor para dar el salto a la política nacional. Sin embargo su perfecta vida se desmorona, cuando sale a la luz una trama de corrupción en la que está involucrado. Traicionado por su partido que trata de hacerlo completamente responsable del asunto, Manuel hará todo lo necesario para no caer sólo, enfrentándose contra una maquinaria de corrupción que lleva años engrasada, y contra un sistema de partidos en el que los reyes caen, pero los reinos continúan.



“Cuídate de tus enemigos, pero sobre todo de tus compañeros de partido…”


Inspirada en los múltiples escándalos de corrupción que han llenado los titulares españoles en años recientes, “El Reino” es un vertiginoso y denso viaje a través de las alcantarillas que componen la vida política española, una guía a través de este mundo de arribismos, compra de voluntades, sobornos, extorsiones y puñaladas en la espalda.



En apenas su tercer largometraje en solitario, Rodrigo Sorogoyen brinda una interesante mezcla de géneros, para lanzarnos en primera fila al enmarañado submundo de la política, mientras vemos el descenso a los infiernos de un ambicioso político, que hará todo lo posible para mantener su estatus y vengarse de quienes lo han traicionado. Pero no se dejen engañar por su porte fino y rostro impenetrable, “Manuel” es un manipulador, capaz de todo para salir bien librado, en pocas palabras un “político”…


Con un ambiente de tensión de principio a fin, y temblorosos movimientos de cámara que nos dan la sensación de estar dentro de las locaciones donde se genera este frenético escándalo, en donde la intriga, la desesperación y el asco que genera el relato, sirven para dibujar las oscuras prácticas de la clase política, sus ansias de supremacía y la podredumbre inherente a ella…



FICHA TÉCNICA:
Nombre: “El Reino” (2018)
Director: Rodrigo Sorogoyen
Guion: Isabel Peña, Rodrigo Sorogoyen.
Reparto: Antonio de la Torre, Josep Maria Pou, Nacho Fresneda, Ana Wagener, Mónica López, Bárbara Lennie, Luis Zahera, Francisco Reyes II, María de Nati, Paco Revilla, Sonia Almarcha.
Género: Thriller Político, Drama.
País: España.


"All the King's Men" de Robert Rossen (1949) - Por Jonathan A. Rodríguez



Sinopsis: Willie Stark (Broderick Crawford), un hombre honrado y valiente, sufre una transformación el día que decide entrar en política y descubre que todo es juego sucio. Tras ser elegido gobernador, olvidando sus principios, lo primero que hace es apoderarse de la prensa y la radio. Convertido en un ser corrupto hará cuanto esté en su mano para permanecer en el poder.


Cinta ganadora del oscar a mejor película (1949) dirigida por Robert Rossen que toma como base la novela de Robert Penn Warren para elaborar el guion de la misma.



El film en un principio nos muestra a un hombre humilde, dedicado, quien lucha por sus principios y valores, que son puestos a prueba a lo largo de su ascenso para ser candidato a gobernador y después de su elección. A lo largo de la trama transcurren hechos realmente inverosímiles, que dejan al espectador pensando en si el fin justifica los medios, en si cualquier persona por más común que sea o aparentemente “buena” pueda ser corrompida para llevar a cabo sus propósitos, en si lo que plantea el cineasta Rossen muestra en cada escena que el poder puede cambiar hasta las personas más impensadas, y el protagonista Willie Stark (Broderick Crawford), lo deja claro con sus múltiples apologías.


Todas las críticas los diálogos y las frases hacia la política y la corrupción son de analizar, los acontecimientos transcurren de manera ágil y continua, hay quien dice que la película pueda llegar a ser sofocante o algo rápida, a mi parecer no lo es tanto, ya que en ningún momento se pierde el hilo argumental y que si bien si pienso que quizá le haya hecho falta profundizar más en el perfil psicológico del Willie Stark, aunque el mismo hace el una interpretación sobresaliente con lo que se le da.


En resumen la película tiene un interesante guion, actuaciones creíbles y destacables en general, ganando 2 categorías (mejor actor Broderick Crawford, y mejor actriz secundaria Mercedes McCambridge), así como también buen uso de la cámara, y si bien el final es algo cortante o abrupto no le resta tanto a la buena puesta en escena en general.



“La Ley de Herodes” de Luis Estrada (1999) - Por Frank Binueza




México, 1949. Luego de que el corrupto alcalde de San Pedro de los Saguaros es linchado por los habitantes del lugar, el Licenciado López (Pedro Armendáriz), Secretario de Gobierno, decide nombrar a Juan Vargas (Damián Alcázar), militante de su partido y encargado del basurero, como alcalde interino. El ingenuo Vargas recibe el cargo con entusiasmo y buenas intenciones, con la convicción de cumplir los ideales de su presidente Miguel Alemán y llevar “la modernidad y justicia social” al olvidado pueblo, pero cuando Vargas empieza a probar las mieles del poder, termina siendo mucho peor que su antecesor. 



“¡Te tocó la ley de Herodes, o te chingas o te jodes!”



Un poco de poder puede corromper a cualquiera, y de nada valen las buenas intenciones cuando es más fácil dejarse llevar por un sistema podrido, en el que forman parte todas las instituciones sociales. El desencanto inicial del leal Vargas, quien fuera elegido para el cargo no precisamente por ser el más inteligente o adecuado (es un idiota pues), poco a poco lo orilla a formar parte de esa rancia pero bien aceitada maquinaria de corrupción, donde demuestra un genuino talento.



Rodada en tonos sepias y con una gran banda sonora que incluye ritmos como cumbia, mambo y chachachá, “La Ley de Herodes” hace un gran homenaje (y una parodia inmisericorde) a la Época de Oro del Cine Mexicano, período ampliamente favorecido por la presidencia del mencionado Miguel Alemán, quien veía en el cine un opio para las clases más pobres, mientras él y el PRI (Partido Revolucionario Institucional) se perpetuaban en el poder, en un círculo vicioso de corrupción, que es sarcásticamente criticado en el filme.



Llena de simbolismos sobre la realidad mexicana, el filme es una de las películas insignia del “Nuevo Cine Mexicano”, y la primera en denunciar abiertamente la corrupción del partido en el poder, quien en vano trató de censurar la película, y que irónicamente fue la mejor publicidad para la misma. Una tragicomedia tan realista como absurda, que por desgracia es una constante no sólo en México sino en toda Latinoamérica, en donde un arma y un libro de leyes le da la potestad a cualquier idiota para perpetuarse a costa de todo y todos…



FICHA TÉCNICA:
Nombre: “La Ley de Herodes” (1999)
Director: Luis Estrada
Guion: Luis Estrada, Jaime Sampietro, Vicente Leñero, Fernando León.
Reparto: Damián Alcázar, Pedro Armendáriz Jr., Guillermo Gil, Isela Vega, Salvador Sánchez, Eduardo López Rojas, Manuel Ojeda, Ernesto Gómez Cruz, Alex Cox, Leticia Huijara, Juan Carlos Colombo, Delia Casanova.
Género: Comedia, Sátira Política
País: México


sábado, 9 de febrero de 2019

“Z” de Costa-Gavras (1969) - Por Frank Binueza





En un país regido por una supuesta democracia, pero dominado por las fuerzas policiales y militares, un diputado de la oposición es víctima de un atentado en plena calle cuando acababa de presidir un mitin de carácter pacifista. Mientras el gobierno y los militares tratan de que el incidente sea solucionado de la forma más rápida posible, un joven magistrado es encargado de indagar en el turbio asunto, consciente de que se trata de un crimen político. Al mismo tiempo, un ambicioso periodista emplea métodos poco ortodoxos que servirán para descubrir la amplia red de conspiración que rodea el atentado, cuyas implicaciones empezarán a afectar rápidamente a todos los involucrados.



“Cualquier similitud con personas reales y eventos no es casual. Es intencional”



Basada en la novela homónima escrita por Vassilis Vassilikos, el filme reinventa los acontecimientos que rodearon al atentado que sufrió el político demócrata griego Grigoris Lambrakis en 1963, mostrando una visión satírica y cruda de la clase política griega, capturando la indignación que causó la dictadura militar en Grecia entre 1967 y 1974.



El drama y el suspenso del filme se ve mantenido por la incendiaria atmósfera política que impregna el relato de principio a fin, que solo es superada por la rampante corrupción que demuestran los cuerpos de seguridad pública, para quienes la defensa de la democracia, consiste en “pulverizar” cualquier muestra de pensamiento opuesto a las ideas rancias de sus dirigentes actuales.



La frenética narración muestra tanto los encubrimientos dentro de la sombría burocracia que teme al movimiento liberal, como la desesperación dentro de la propia gente del diputado atacado, que van de la mano con una fantástica banda sonora y rápidos cambios de cámaras para crear un ambiente de constante tensión, mientras los inesperados giros de la historia sólo son superados por la cruda realidad de los eventos que lo inspiraron, demostrando no sólo los peligros de la corrupción a cualquier nivel de los gobiernos, sino también aquella que es permitida por los mismos ciudadanos...




FICHA TÉCNICA:

Nombre: “Z” (1969)
Director: Costa-Gavras
Guion: Jorge Semprún, basado en la novela “Z” de Vassilis Vassilikos.
Reparto: Yves Montand,  Jean-Louis Trintignant,  Irene Papas,  Jacques Perrin,  François Périer, Pierre Dux,  Charles Denner,  Marcel Bozzuffi,  Magali Noël,  Renato Salvatori, Georges Géret
Género: Thriller político, Drama, Basado en Hechos Reales
País: Argelia, Francia




"Cien Años de Perdón" de Daniel Calparsolo (2016) - Por Fidel Anadón



España (2016)
Género: Crimen- suspenso.
Dirigida por Daniel Calparsolo.
Duración: 1h 41 min.
Reparto: Luis Tosar, Raúl Arévalo, Rodrigo de la Serna, Joaquín Furriel.


SINOPSIS: 
Una lluviosa mañana, un grupo de ladrones profesionales, disfrazados y armados, asaltaron la sede central de un banco en Valencia. 



Lo que al principio parecía ser un robo limpio y fácil, pronto se complica cuando el túnel por el que iban a escapar se inunda debido a la copiosa lluvia, no dejándoles posibilidades más que cambiar de planes de escape, pero se complica aún más cuando la directora de la sucursal festeja un secreto oculto en una de las cajas de seguridad.



El caso del robo, y el terrible descubrimiento que cambiaría todo, pondría en jaque al gobierno del país cuando el jefe de gabinete de la presidencia descubre con sorpresa que el robo es en realidad una operación organizada por una facción del propio partido para hacerse con el contenido de la caja 311, la cuál pertenece a un antiguo miembro del partido del gobierno, que está en coma, y la información es comprometida. Pero la idea era que no salga nadie con vida.


Un thriller de compañerismo, supervivencia, fidelidad, y amistad, mezclada con el suspenso, la acción y corrupción a niveles impensados, que muestra como está la situación de corrupción en el gobierno hoy en día.