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"Cinema Paradiso"

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lunes, 9 de enero de 2017

RECOMENDACIONES CINEMATOGRÁFICAS DEL 2016: "BATMAN, EL REGRESO DEL ENMASCARADO. (BATMAN, THE RETURN OF THE CAPED CRUSADERS" DE RICK MORALES. Por C



Cuando allá por 1989 a un semidesconocido Tim Burton se le había responsabilizado llevar a la pantalla una nueva versión del vengador enmascarado, Adam West reclamó su protagonismo, pues, según el actor, quién mejor que él mismo con su experiencia en la serie televisiva de mediados de los 60 para vestirse nuevamente como el paladín de la justicia. Sin embargo el tono del filme ochentero era muy oscuro y nada tenía que ver con la sicodelia sesentera, se optó por Michael Keaton a pesar del rechazo y protesta de los fans, el resultado fue un éxito de taquilla y gérmen del actual boom superheroíco . Lo demás es historia ,quedando como una anécdota lo anteriormente escrito.



 


La serie que tuvo su duración entre 1966 y 1968 reunió 120 episodios y un largometraje en los cuales se relataron las aventuras de un Batman algo torpe, gordito y con un sentido de la moral y justicia exasperante, iba acompañado de su pupilo Robin, el muchacho maravilla, adalid del ingenuismo, pletórico de frases y exclamaciones cursis y que muchas veces en lugar de ayudar estorbaba. Los villanos sobreactuados igualmente bobalicones pero entrañablemente divertidos especialmente los 4 más conocidos: El Guasón, Gatúbela, Pingüino y el Acertijo, porque los otros pecaban de histrionismo oligofrénico aunque para los niños de aquel entonces nos causaba mucha gracia que hubiera un tipo bastante loco que se creyera reencarnación de un faraón egipcio , o que un calvo usara huevos como su mejor arma o un pianista interpretado por Liberace intentaran sembrar caos en Ciudad Gótica y varios más por el estilo. Un Bibliófilo, una sirena, un juglar, una viuda negra, etc, que curiosamente eran carne catódica ya que muchos de ellos jamás fueron de los cómics originales. Del lado de la justicia el comisionado Gordon que era bastante maniatado, pues para todo usaba su teléfono rojo en línea directa con el encapotado, el jefe de policía O’Hara, todavía más inútil y ocasionalmente la Batichica, hija del primero pero cuya identidad secreta la desconocía; y en la residencia Wayne (o Díaz en Latinoamérica) el fiel Alfred, mayordomo que custodiaba el secreto de Bruce (Bruno) y Dick Greyson (Ricardo Tapia) a la vez que era experto en computadoras y mantenía en completa limpieza la Baticueva . Y finalmente la tía Harriet, advenediza pariente del joven, que uno no sabía a qué cuento la habían puesto ahí, tenía una función cómica pero no pocos la hallábamos insoportable.


Bueno, los personajes poco tenían que ver con los creados por Bob Kane. El showrunner William Dozier y el guionista Lorenzo Semple Jr. poca idea tenían de la batihistoria pues cuando fueron encargado por la 20TH Century Fox Television para que levanten el proyecto se leyeron unos cuantos tebeos y ¡santas inspiraciones Batman!, realizaron el bosquejo de una serie infantil pero que gustó a todas las edades, convirtiéndose en un verdadero fenómeno mundial, la batimanía, apoyándose en un rudimentario mercadeo que incluía disfraces, muñecos, juguetes, álbumes de cromos, y un largo etcétera.
Por eso cuando en el 89 Burton hizo su peli quería alejarse lo más posible del modelo televisivo y nada que la recordara, o sea Mr. Adam West thank you por sus intenciones y consultoría que mejor hacemos un Batman resentido con un guasón psicótico.



27 años más tarde, la Warner en su división de películas animadas puso en manos de Rick Morales, conocido dibujante de storyboards para la DC y su competidora Marvel, un proyecto curioso de recuperar al hombre murciélago sesentero contratando para las voces ni más ni menos al duó dinámico conformado por West y Burt Ward además de Julie Newmar recuperando su rol de Gatúbela. El ambiente tenía que ser inspirado en la serie, es decir una historia bastante simple con sus particulares cliffhangers, diálogos entre ingenuos y surrealistas y con una ligera insinuación filiogay entre los protas, profesada por Robin hacia su tutor. Los villanos principales a más de la mujer gato debían ser los 3 anteriormente citados con la pena que ni César Romero ni Burgess Meredith ni Frank Gorshin tendrían papel por su obvia condición de fallecidos, no obstante los suplentes lo hicieron con nota muy alta. La película está llena de referencias a la época televisiva desde los colores, el lenguaje, la parafernalia, los vehículos y el comportamiento muy kitsch, sazonado con las peleas onomatopéyicas (POW!, BANG! CRASH!) y la atracción entre el ratón volador y la felina llevados al delirio con una referencia a la conclusión del último capítulo de la trilogía de Nolan. 


 
Una parodia maravillosa de otra parodia que además de nostalgia produce hilaridad porque no hay nada que tomarse en serio, incluso los insultos que Robin le profiere a la villana son tan divertidos que acentúan más el carácter de farsa. Si se entretuvieron de niños con estos personajes encontrarán esta obra suculenta que hasta baile de batusi tiene.

Y ya anuncian secuela por la misma batihora y por el mismo baticanal. Que no me la pierdo.




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