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"Cinema Paradiso"

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viernes, 14 de abril de 2017

CINE PEPLUM Y ÉPICO: “JESUCRISTO SUPERESTRELLA” DE NORMAN JEWISON (1973) - Por Frank Binueza.


FICHA TÉCNICA:

Nombre Original: “Jesus Christ Superstar”.
País: Estados Unidos.
Guión: Norman Jewison y Melvyn Bragg, basado en la ópera rock homónima de Andrew Lloyd Webber y Tim Rice.
Reparto: Ted Neeley, Carl Anderson, Yvonne Elliman, Barry Dennen, Bob Bingham, Kurt Yaghjian, Josh Mostel.
Género: Musical, drama.


SINOPSIS.

De manera anacrónica, se cuenta la historia de un desdivinizado Jesucristo durante su última semana de vida, antes de entrar a una Jerusalén en ruinas a la mitad de un calcinante desierto, habitada por hippies y una clase sacerdotal políticamente acomodada a los invasores romanos; en medio de las luchas políticas e interpersonales entre Jesús y Judas Iscariote, que desembocan en su traición, y la inevitable crucifixión…



UN MUSICAL POR EXCELENCIA

Basado en el álbum conceptual rock homónimo, “Jesus Christ Superstar”, tiene la particularidad de no poseer diálogos hablados, ya que todos son completamente cantados. Un total de veintinueve canciones componen la película, incluidas dos nuevas que no estaban en el álbum original.

De izquierda a derecha Carl Anderson (Judas Iscariote), Ted Neeley (Jesús) e Yvonne Elliman (María Magdalena)
La historia, basada libremente en lo contado en los Evangelios, se enfoca en el punto de vista de Judas Iscariote, retratado como una víctima descontenta por la dirección pasiva que ha tomado la doctrina de su maestro, planteando un enfrentamiento tanto político como personal entre ambos,  cuestión que no está reflejada en la Biblia. 


El director Norman Jewison, responsable de títulos tan dispares como “In the Heat of the Night” (1967), “The Thomas Crown Affair” (1968), “El Violinista en el Tejado” (1971), “Rollerball” (1975) y “Moonstruck” (1987), fue el encargado de llevar a la gran pantalla el exitoso musical de Broadway. Para esto contó con la mayoría del elenco de la obra, y las filmaciones fueron realizadas en Israel, en especial en las ruinas de Avdat, una acrópolis habitada en diversas épocas por nabateos, romanas y bizantinos; además de otras locaciones del Oriente Medio.
Visión hippie de la Última Cena.

Si bien la película logró elogios de la crítica, con sendas nominaciones para Ted Neeley y Carl Anderson en los Globos de Oro, no obtuvo el mismo apoyo del público como el que recibieran el álbum conceptual y la adaptación teatral. Sin embargo, la canción “I Don't Know How to Love Him / No sé cómo amarle” interpretada por la cantante hawaiana de ascendencia japonesa Yvonne Elliman (María Magdalena),  fue un éxito en ventas. Por otro lado tanto grupos judíos, como católicos y protestantes, mostraron su rechazo a las representaciones de un Jesús interesado por el sexo, y un Judas hasta cierto punto simpático, considerando el filme como blasfemo. 

Yvonne Elliman (María Magdalena)

UN JESÚS HEDONISTA Y UN JUDAS VÍCTIMIZADO.

El Mesías de esta película es hasta cierto punto hedonista, dubitativo y mundano, contrario a otras representaciones de Jesús en el cine; sin embargo el desarrollo del personaje es mucho más creíble, ya que pasa de tener gran seguridad que tiene en sí mismo, a mostrar humildad y pasividad después de su arresto, resignado a cumplir su misión. La íntima relación que mantiene con María Magdalena podría interpretarse de manera errónea, pero es completamente platónica desde la perspectiva de ella, ante la “divinidad” que él representa.

Jesús reprendiendo a los apóstoles

Por otro lado las motivaciones de Judas Iscariote, son comprensibles hasta cierto punto, la decepción y miedo que generan la pérdida de popularidad de su maestro, y la falta de compromiso social del movimiento que encabezan son los motivos para su traición. Mientras que los demás apóstoles se muestran “borrachos” de felicidad por haber sido elegidos por el Mesías, Judas se muestra preocupado de no estar a la altura.

La visión de Judas Iscariote como instrumento para cumplir con el destino de Jesús, ha sido muchas veces discutida desde el siglo XIX, sin embargo esta fue la primera vez que aparece sin ningún tapujo en pantalla.   

Carl Anderson (Judas Iscariote)

EL ANACRONISMO DE LA OBRA

Un anacronismo se refiere a algo que corresponde o parece no corresponder con la época a la que se hace referencia. Por ejemplo, si en una obra de teatro que se desarrollara durante la Antigua Roma apareciera un personaje usando una computadora, esta última sería un anacronismo.


En “Jesucristo Superestrella”, la visión completa de la obra se basa en los anacronismos, desde el pueblo formado por “hippies”, la vestimenta kitsch que mezcla prendas antiguas con modernas, la aparición de armas de fuego, aviones de propulsión a chorro y tanques de guerra en las visiones de arrepentimiento de Judas Iscariote, nos dan una visión fresca del clásico relato de Jesús.




Las secuencias iniciales y finales, con el grupo interracial de hippies en un autobús, preparándose para la filmación de la película nos dan un interesante punto de metaficción, mientras que la deliberada no inclusión de la escena de la resurrección, nos dejan la duda de que si Jesús era o no el verdadero Mesías…


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