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"Cinema Paradiso"

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domingo, 27 de agosto de 2017

"The Umbrella Man" (2011) de Errol Morris - Por: Alejandro Agostinelli



Cincuenta años después, los enigmas en torno al asesinato de John F. Kennedy siguen amontonándose. Los informes que presentaron las sucesivas comisiones de investigación –la Warren (1964) y la de la Cámara para los Asesinatos (1976-1979)– no contuvieron el aluvión de teorías conspirativas; más bien lo contrario, desde el 22 de noviembre de 1963 las especulaciones en circulación son cada vez más extravagantes, en una escalada que sólo puede prestar servicios a una eventual conspiración real: hundir en el fango a la verdad.


En uno de los primeros libros que enfrentaron la tesis oficial, “¿Quién mató a Kennedy?” (1964), Thomas Buchanan sugirió que entre los beneficiados con la muerte de JFK estaba el vicepresidente Lyndon B. Johnson; también sostuvo que el asesinato fue financiado por “un petrolero de Texas” (no lo nombró, pero se refería a Haroldson L. Hunt). Pero podríamos enumerar muchas otras teorías y no parar hasta 2017, cuando supuestamente el Congreso conminará a la CIA liberar total o parcialmente información clasificada en un gesto que, tal vez, permitirá entender qué sucedió en Dallas hace justo 50 años.

Entre las teorías locas en torno al magnicidio más famoso del siglo XX muchos coinciden en que la Teoría del Hombre del Paraguas es la más salvaje e instructiva de todas. Claro, aquel día la única persona en Dallas que estaba bajo un paraguas se paró justo en el punto donde fueron todos los disparos, directo a la limusina. “¿Se le puede ocurrir a alguien una explicación que no sea siniestra para esto?”, se pregunta Josiah ‘Tink’ Thompson en el cortometraje dirigido por Errol Morris.


Aquel soleado 22 de Noviembre, a las 9.30 horas, entre las escenas filmadas por Abraham Zapruder, apareció un gran paraguas negro justo donde pasaba la limusina de Kennedy. Era “evidente” que alguna relación debía haber entre el hombre del paraguas y las balas que mataron al presidente. Este razonamiento daba un doble salto mortal: como no llovía en Dallas, aquel hombre parecía parte de la conspiración magnicida sólo porque… ese inoportuno paraguas algo muuuy extraño debía significar.
En 2010, Morris entrevistó y filmó durante seis horas a Thompson, profesor de filosofía en la Universidad de Haverford y autor del libro sobre la película de Zapruder “Seis segundos en Dallas“. Thompson se retiró de la docencia para trabajar como detective y estudiar el mundo del crimen. Veamos el pequeño y quizá el más divertido fragmento de la entrevista. No tiene desperdicio.


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